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CENTENARIO IGLESIA DE CORPUS CHRISTI v
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La piedra angular de la iglesia actual. |
"CORPUS CHRISTI": UNA REALIDAD, MUCHOS SIGNIFICADOS
por el Padre Raymond M. Rafferty |
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En muchos católicos, el término “Corpus Christi” despierta recuerdos de una fiesta feliz celebrada en honor de la institución de la Santa Eucharistía. Esta fiesta fué celebrada un jueves con procesiones y bendiciones. El Jueves Santo, el día en que Cristo instituyó la Santa Eucaristía, tiene su solemnidad porque ocurrió dentro de la Semana Santa. Corpus Christi, el Cuerpo de Cristo, nos hace recordar las palabras de Jesús en la Cena, cuando tomó el pan, lo benedijó, y lo distribuyó diciendo: “Tomen y coman; este es Mi Cuerpo.” Estas palabras son parte de la Oración Eucarística en la misa.
A la misma vez, las palabras “Corpus Christi,” el Cuerpo de Cristo, tienen otra referencia en las escrituras. Las cartas de San Pablo le recuerdan a los cristianos que, místicamente, ellos son el Cuerpo de Cristo en este mundo. Cristo es la Cabeza de su Cuerpo, la Iglesia. Los cristianos bautizados son miembros de ese Cuerpo, diversos pero a la misma vez unidos.
La identificación entre Jesús y sus seguidores comienza en los Evangelios, cuando Jesús cuenta la parábola del juicio (Mateo 25). Él dice que lo que hagamos a cualquier otro se lo hacemos a Él. De la misma manera, cuando Jesús se le aparece a Saulo en el camino a Damasco (Hechos 9), Él se identifica como el que Saulo está persiguiendo. Saulo, ahora Pablo, nos ayuda a profundizar nuestra comprensión de este misterio, cuando él ve la comunidad como el Corpus Christi, el Cuerpo de Cristo.
Como feligreses de la Iglesia de Corpus Christi, nos reunimos como el Cuerpo de Cristo para celebrar la Eucaristía. El mismo Cuerpo de Cristo está presente en esta celebración. Él como Cabeza, nosotros como miembros. En la celebración Eucarística, reconocemos quienes somos. Cuando nos vamos, todavía somos el Cuerpo de Cristo, llamados a dar al Cuerpo Místico el mismo cuidado y veneración que le damos al Cuerpo Eucarístico, llamados a continuar el ministerio de Cristo, llenos de amor en el servicio a este mundo. |
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